1/06/06

Homenaje tardío

Posted in avatars, Noticia a 9:05 pm por gcerceau

Galbraith

Gracias al comentario casual de un querido amigo (RFLC), caímos en cuenta de que habíamos pasado por alto la desaparición física de John Kenneth Galbraith, uno de los grandes economistas de nuestro tiempo. Aunque tardíamente, no queríamos dejar de rendir este humilde homenaje a quien supo explicarnos algunos de los fenómenos más complejos de la economía, la sociedad y la dinámica de los grandes poderes, con una prosa límpida y un alto nivel de exigencia intelectual. De enorme estatura científica y moral, Galbraith, canadiense naturalizado en USA, profesor de Harvard, escribió más de treinta libros,  entre los que recordamos "El nuevo estado industrial", "La sociedad opulenta", "Una sociedad mejor" e “Historia del dinero”. Con su muerte se pierde uno de los espíritus más lúcidos de estos días oscuros de la humanidad, un crítico implacable del poder instituido y un temible contendor, por el rigor y la elocuencia de sus intervenciones.

9/04/06

Bataille, lenguaje, poder

Posted in avatars, Palabra Objetiva a 9:02 pm por gcerceau

Extasis - Bataille

El poeta nos da palabras para que digamos lo que no podemos decir. El lenguaje, que es de todos y de nadie y gracias al cual ingresamos en la humanidad, sin darnos cuenta, nos da poder y nos pone límites. Todos hemos vivido alguna vez la incapacidad de expresarnos, de sentir que el momento que vivíamos era superior a nuestro dominio del leguaje. Cuando murió mi padre, frente a su tumba, con una frialdad que todavía hoy me conmueve, recordé las palabras sagradas de

8/04/06

Creador de mundos

Posted in avatars a 3:08 pm por gcerceau

Supe sobre Xul Solar, tal vez como muchos, a través de Borges, quien lo menciona varias veces en sus obras. Artista genial, inventor de religiones e idiomas, padre de un ajedrez inhumano y de astrologías imaginarias, este casi desconocido entre nosotros puebla mis sueños como lo hacen Klee o Kandinsky, dos de sus amirados artistas. Xul Solar merece ser recordado, no por su rareza ni por las calidad de los espíritus que lo acompañaron, sino por su atrevimiento: el de crear un mundo, su propio mundo. Lejos de un individualismo extremo, esta afición a crear mundos es tal vez la única forma efectiva de solventar la falsa contradicción entre el hombre y la sociedad. 

6/04/06

San Simeón el Estilita

Posted in avatars a 10:54 pm por gcerceau

simeon estilita 

Los extremos a que nos puede conducir la fe son tan asombrosos como aquellos del odio o del amor. Tal vez, al fin y al cabo, toda pasión tenga sus rincones oscuros. Simón el Estilita fue un santo del siglo V que vivió en el tope de una columna de diecisiete metros de altura, para cumplir con lo que según él mandaba el evangelio, sin ser molestado por los curiosos (antes había probado un lugar retirado y más tarde una cueva). Se cuentan historias que nos asombran, no tanto porque se trate hazañas irrepetibles, sino porque el sentido de las mismas nos elude, a nosotros, una especie curtida por el psicoanálisis y el marxismo. Dicen que aprendió de memoria los Salmos, para poder leerlos en su mente sin necesidad de tener el libro a mano, un objeto menos que cuidar en su exigua morada. También dicen que el emperador Marciano, disfrazado, se le acercó para escuchar su sabiduría predicada desde lo alto (aunque no sabemos si fue su consejero, o si el emperador aprendió acerca del poder). Casi cuarenta años, hasta sus últimos días, lo pasó en esta columna (de allí el nombre de “estilita”, o “el de la columna”). Rigores de la fe o extravagancias que nunca podremos descifrar, mantienen siempre abierta la pregunta de lo que realmente somos.

Estas palabras, que tal vez digan menos de lo que Simeón merecería, me fueron sugeridas por Richard, custodio de los bienes seculares de Li Po.

  

  

4/04/06

Despues de muchos años

Posted in avatars a 5:48 pm por gcerceau

Primo Levi 

He vuelto a leer el libro terrible de Primo Levi. Sin odio ni tristeza, con una aparente objetividad que, paradójicamente, conmueve, vuelven a la memoria los signos del horror que, de otra manera y en otras latitudes, aún no cesa. Tal vez el proyecto Nazi triunfó. No estamos encerrados en Birkenau o en Dachau, sino en nuestros propios miedos, en un mundo cada vez más lejos de la civilización que hasta hace unas décadas apenas, compartíamos la izquierda y la derecha, los jóvenes y los viejos.