04.04.06
Despues de muchos años
He vuelto a leer el libro terrible de Primo Levi. Sin odio ni tristeza, con una aparente objetividad que, paradójicamente, conmueve, vuelven a la memoria los signos del horror que, de otra manera y en otras latitudes, aún no cesa. Tal vez el proyecto Nazi triunfó. No estamos encerrados en Birkenau o en Dachau, sino en nuestros propios miedos, en un mundo cada vez más lejos de la civilización que hasta hace unas décadas apenas, compartíamos la izquierda y la derecha, los jóvenes y los viejos.
